La mirada externa

“Desde hace años, dirijo mi propio negocio. Conozco la necesidad de planificación y esa capacidad especial que se supone a los líderes de anticiparme al futuro, sin embargo, a veces me ayuda recibir una mirada externa”

¿Te suena? Es algo que nos cuentan habitualmente personas que están al frente de las decisiones empresariales.

¿Qué aporta la mirada externa de consultores, mentores o coachs?

Nadie conoce mejor que tú, las tripas de tu negocio. Nadie conoce mejor su historia, sus dinámicas y sus fortalezas. Sin embargo, tú estás dentro de ese sistema que conforma tu empresa, eres parte, estás en su ADN y desde ahí, tienes una cierta perspectiva.

Yo soy tu mentora, durante 20 años he formado parte, de forma más o menos temporal, de distintas empresas, sin ser parte de ellas, siempre desde la barrera. Esa barrera, que marca la diferencia entre estar dentro y estar fuera, me da una perspectiva distinta. Estoy entrenada para observar y para ayudar a que afloren informaciones que muchas veces, están ocultas.

En las empresas se dan dinámicas que facilitan o impiden el devenir de las mismas. Mi mirada externa ayuda a que tú puedas ver más, a que tú puedas acceder a  más información.

De repente, esta mirada externa hace que lo difícil se vuelva un poco más simple y facilita que se puedan dar ciertos movimientos. A veces es necesario estudiar nuevas estrategias, modificar ciertas dinámicas o acceder a informaciones que ayudan a avanzar. Conmigo, puedes contrastar tu visión, sabiendo que yo estoy fuera, que no estoy influida por mi posición en la empresa y que puedo aportar informaciones que recojo en el mercado.

¿Cómo elijo al profesional más adecuado para ello?

Las empresas, como las personas, atraviesan distintas etapas vitales: creación, consolidación, crecimiento, expansión. Es muy importante reconocer en qué etapa se encuentra tu empresa y elegir al profesional que comprenda la etapa en la que nos encontramos. Por ejemplo: Podemos encontrar una empresa basada en un modelo de negocio de alto potencial, en etapa de consolidación. Por muy prometedor que sea el modelo de negocio, no podemos forzar los ritmos naturales de la empresa, proponiendo estrategias de expansión, cuando ésta necesita antes consolidarse.

También es necesario que la mirada externa provenga de alguien que cuenta con experiencia y formación que aporta valor en el momento actual de tu negocio, así podrás incorporar talento y conocimiento de alto nivel, para dar un salto cualitativo.

Por último, necesitas profesionales que sepan leer también el talento humano con el que cuentas, que estén alineados con los valores de la empresa, que pueda comprender las dinámicas que se dan, y las posiciones que ocupan las personas, para que pueda proponer movimientos que supongan una mejora para las personas y su rendimiento, lo que repercute claramente en la buena marcha del negocio.

La empresa es una organización que nace para generar un cierto impacto en la sociedad. Para ello necesita caminar hacia la realización de un propósito definido y conocido por todas las personas que la componen y necesita gozar de “salud empresarial”. Una mirada externa periódica, se ocupa de revisar el “estado de salud” de tu empresa en términos financieros, de negocio y organizacionales. Nuestro compromiso es asegurar que la empresa cuenta en cada una de sus etapas, de las mejores condiciones para poder realizar su propósito respetando el sistema de valores que la caracteriza.

Nos encanta ser tu mirada externa.

¿Tienes alguna duda sobre tu negocio?

Consúltanos sin compromiso, estamos aquí para ayudar:

    Deja un comentario